lunes, 15 de noviembre de 2010

LO MALO DE CREER QUE SE TIENE PODER

    Existe ese gremio de ingenuos, pardillos o gilipollas que se creen que tienen poder por estar en política y ocupar un cargo o puesto dentro de la estructura de un partido. Y si además están en Madrid, que es donde todo se cuece, ya directamente apaga y vámonos. Este tipo de individuos hace que no solo sea un reto el poder hacer algo a nivel de tu municipio o provincia, por el trabajo que conlleva el convencer a tus conciudadanos de que eres honesto y que lo que tu partido quiere es lo mejor para tu municipio, que vas a luchar por las cosas que le prometes hasta el final sin que interfiera en esas promesas, nada ni nadie. Sino que además intentan interferir en cualquier decisión partidista a nivel municipal, provincial o regional cuando el/ella se encuentra a más de 500 km de distancia y en lugar de preguntar a los interesados, simplemente se limitan a minar todo lo que se hace y a seguir las directrices de los trepas/pelotas, entorpeciendo la evolución natural de las cosas con lo que hacen que no se pueda avanzar, sino todo lo contrario a cada decisión de estos se retrocede mucho más de lo avanzado. Lo peor de todo esto es que la ilusión que se pueda tener para sacar proyectos hacia adelante hace que decaiga o se anule por completo, siendo muy difícil poder levantar cabeza y volver a luchar.

    Por otro lado están los trepas (nexo de unión indiscutible de los anteriores) que son aquellos que valgan o no valgan a toda costa tienen que estar, destacar, sobresalir y ocupar puestos de relevancia cuando no de cabeza. Éstos últimos son los peores, pues están en tu partido, a tu lado y nunca piensas que alguien que en teoría piensa como tú pueda darte una puñalada trapera. Estos juegan sucio pues mienten a tus espaldas, buscan en lo más recóndito de tus entrañas para encontrar algo sucio por donde atacarte, te hacen la zancadilla poniéndote buena cara para disimular y decirte que ha sido sin querer. Son bajos, sucios, rastreros y sobre todo pelotas y lameculos de los ingenuos, pardillos y gilipollas que a su vez también son trepas, que estando en los cargos que están se creen a pies juntillas todo lo que les dicen estos "pseudo-seres del inframundo"

    Pero como dice un buen y gran refrán español: "A cada cerdo le llega su San Martín" y a este tipo de gente que creen que tienen poder porque pueden destruir a otros, tarde o temprano se les descubre y finalmente con todo su supuesto poder, se quedan solos, sin apoyo de nadie y con el culo al aire, y como consecuencia son simplemente relegados al olvido o directamente son expulsados del lado de personas honestas y moralmente sin tacha y se les echa al lodazal de donde nunca debieron salir pues es el sitio natural en el que les gusta estar para poder revolcarse en él.

1 comentario:

  1. Hay tres razones a mi criterio por las que alguien asesinaría a un ser humano: La primera es el dinero, la segunda son los celos (una forma de envidia) y la última el mantenimiento del poder. Aunque viendo la historia es posible que el orden de esas razones pueda ser distinto.

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