martes, 17 de abril de 2012

ÉRASE UNA VEZ UN PUEBLO DES-ENCALDADO

Hubo, hace algún tiempo pasado unas elecciones donde se presentaron distintos partidos políticos, donde cada uno hacía sus propuestas para conseguir llegar al encanto de sus ciudadanos. Entre ellos se destacaron 2. Uno que prometió que le iba a dar la vuelta al pueblo y que iba a construir 2 piscinas, aparcamientos, paseos marítimos, etc.... El otro lo único que decía es que se encontraban en una crisis muy aguda y que lo único que podían prometer era honestidad, gestión impecable y encontrar hasta el último € para poder invertir lo que se pudiese en el municipio. El otro que prometía y prometía, llegó a decir que para actuar de la forma que decían estos últimos, se quedaba en su casa, que al pueblo había que "ilusionarlo" con cosas, ...
La gente del pueblo quedó encantada, ilusionada de las propuestas de esa "Ciudad 10" que había prometido y claro está frente a la otra formación que no prometía más que honestidad y impecable gestión, pues se volcaron con los votos y salió el partido "10" con mayoría absoluta.
A los pocos meses de las elecciones, ya comenzó el "alcalde 10" a decir que no había dinero para hacer nada, pero que él insistiría. Se fue con otro alcalde a ver al ministro de Fomento, para exigirle el paseo marítimo que había prometido y salió del despacho con la convicción de que lo tendría, pero no en esta vida, pues las arcas estatales estaban también con telarañas, como ya se sabía durante las elecciones.
Este "alcalde 10", pronto llegó a ser "alcalde 0" pues aunque en las elecciones municipales llegó a decir  que él estaría en su sillón de "alcalde 10", cuando llegó el momento, las ansias de poder le pudieron y dejó en ese sillón a su "hermanísimo". Con lo que consiguió pasar de ser "alcalde 10" a ser Dios, pues teniendo al "hermanísimo" como "hermanísimo 10", habría conseguido la "omnipresencia". 
Este "hermanísimo 10", desde entonces ejerció de "alcalde 10", pero ya no le hizo falta presentarse a ninguna elección por parte del pueblo, ya que las leyes permitía al antiguo "alcalde 10" nombrar a dedo a quién quisiera para cobrar de nuestros bolsillos, como "famili-cargo de Confianza". También nombró a otros "famili-cargos de Confianza", también cobrando de nuestros bolsillos, pero el pueblo dejó de tener a su "alcalde 10", teniendo ahora un "hermanísimo 10", ejerciendo las funciones de "alcalde 10", recibiendo a la gente del pueblo cuando le viniera en ganas y tomando las decisiones que quisiera. Con lo cual este municipio quedó des-encaldado durante 4 años. ¿Pero quizás ilusionado?