
Antes de nada decir que soy una persona que intento no decir nunca que no puedo hacer algo, más que nada porque me gusta ser independiente de todo o de todos. Normalmente consigo lograrlo y superar con éxito los retos que se me ponen en el camino. Pero cuando uno se casa, normalmente las tareas del hogar suelen repartirse entre los dos cónyuges, por lo que te vas acomodando a tu parte del trabajo y casi obvias las otras.
Todo esto viene a cuento porque anoche se fue Francis, mi mujer, de viaje con su madre a Egipto durante una semana. Es la primera vez que se va sin que seamos los dos los que viajamos juntos, por lo que me encuentro en una situación bastante extraña, ya que por una parte no tengo que dar explicaciones a nadie de nada de lo que hago o pueda hacer, pero por otro lado la extraño y lo peor es lo que comentaba anteriormente, ocuparme ahora de las cosas que hacía ella. Hay que tener en cuenta que ella es ella y yo soy yo, por lo que cualquier cosa que haga ella, yo puedo hacerla igual o simplemente distinta, con lo cual no quiere decir que sea mejor o peor.
Entre esas cosas está el mantener el control y disciplina en la casa con mis dos hijas. Parece que de momento han aceptado precisamente lo que decía anteriormente, que es distinto, ya que desde un principio se lo he puesto bastante claro y parece que lo han aceptado bastante bien. Para mi sorpresa esta mañana mi hija menor se ha levantado sin problemas, ha desayunado sola sin más contratiempos y me he quedado perplejo cuando he terminado de afeitarme y me la encuentro que ya estaba vestida, peinada y totalmente arreglada, con lo que nos ha dado tiempo a repasar parte de la tarea.
Todo esto lo comento ya que cuando está mi mujer, mi hija se deja llevar y como sabe que está "su mami" detrás que le va a solucionar cualquier tipo de problema pues al final es un desastre, no termina de arreglarse, peinarse, se va tarde, etc. El caso es que por ahora no va mal, pero este finde, toca poner lavadoras, recoger en condiciones la casa y que no se desmadren con ver demasiada tele. Tendré también que planificar las comidas para las semanas y que naturalmente sea del agrado de los tres.
Además tengo que compaginarlo con mis cosas, los partidos de baloncesto de mi chica, etc.etc.... Y con saber que además del viaje a Egipto, cuando llegue se tiene que ir a Granada durante tres semanas. Vamos que un mesesito de Noviembre que para mi se queda. Una alegría.
Compadezco a los divorciados con cargas familiares. Y eso que prácticamente aún no he empezado la semana, cuando llegue el Jueves de la semana que viene ya os contaré que tal nos ha ido.
Y como siempre todo esto que se me avecina, me pilla con estos pelos.
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